miércoles, 14 de abril de 2010

Rosario siempre estuvo cerca

Corrían los años 90’s y yo tenia un “noviazgo” con un chico un par de años mayor que yo. Sabia de su trabajo, y cosas de su vida anterior en la ciudad de Rosario. Que sus papas no sabían nada de su homosexualidad y algunos datos del barrio por donde vivía con sus padres. De un día para el otro el decidió que nuestra relación no daba para mas, eso si, sin decírmelo, y se fue a Rosario. Yo siempre fui alguien a quien no le gustan las historias sin un final. Así que me decidí y me tome un micro hacia la ciudad de Alberto Olmedo y me dispuse a encontrarlo. No fue fácil encontrar un edificio de 8 pisos a una cuadra de una plaza cerca de la avenida tal (ya no recuerdo cual era) Pero lo logre y antes del medio día me pare frente a la puerta del edificio esperando la oportunidad para colarme con alguno que entrara o saliera. Una vez adentro fue fácil encontrar el 4º A y tocar timbre. Me abrió un señor de unos 55 años. Alto, con bigotes y robusto. Me pregunto que necesitaba. Pregunte por Martín (nombre real). Me dijo que estaba adentro y quien era yo, quien lo buscaba. Me indigno toda la situación y le dije “Hasta hace un par de horas, era el novio” La cara de este pobre hombre se transformo y por un momento pensé que le daba un ataque al corazón. Lo llamo a Martín. Cuando el salio vi. Otra cara transformada y cuando me agarro el brazo y me hizo bajar los cuatro pisos de golpe la cara transformada fue la mía. Me dijo “estas loco puto de mierda?” “Como lo voy a mirar a mi viejo a la cara?” “Me arruinaste la vida, sos una mierda” Y yo le dije, A mi nadie me deja de la manera en que vos lo hiciste. Ahora además de todo me vas a tener que agradecer que te aclare la historia con tu viejo. Me tiro a la calle literalmente y nunca más lo vi. Volví a la terminal de ómnibus con la sensación de haber cerrado la historia más loca de mi vida con una de las actitudes más locas de mi vida. Con los años pude serenarme y tomar las cosas menos dramáticamente. Pero nadie me quita el saber que si quiero puedo hacer esas cosas. Y vos… sos capaz?
Nota: Estoy escuchando a Ruben Goldin. Dados Redondos